“Caracas ciudad de despedida” o el relato de los que se avergüenzan de su ciudad

Indignación, vergüenza, tristeza e ira fueron uno de los tantos sentimientos que me produjo ver el “documental” Caracas ciudad de despedida, si es que se le puede llamar documental a un video casero hecho entre amiguitos que no contó con ningún tipo de investigación y se basan en percepciones banales de un grupito de intensos que su única preocupación es, cómo gastar la plata que le dan sus padres.

Lo único acertado de ese video, es la fuerte oleada de venezolanos que se han ido (como yo) o que se quieren ir del país. Me parece acertado que existan personas que se pregunten qué está pasando en Venezuela para que la gente busque desesperadamente tomar un avión, porque efectivamente algo nos falta que tenemos que ir buscarlo en otro lugar.

 “Buenos Aires es mejor que Caracas”, “quiero salir tranquilo a las 3 de la mañana”, “es que necesito pertenecer”,  o ver a un grupo de personas que ni siquiera tienen noción de las verdaderas problemáticas sociales que existen en el país, que ni si quiera se esforzaron en exponer ideas coherentes con un lenguaje adecuado y que su única preocupación sea poder rumbear con tranquilidad, sólo dan ganas de llorar y sentirse avergonzado de tener compatriotas como esos.

Y lo peor no queda ahí, viene después, cuando te encuentras a esos seres por la vía que buscan ser cualquier cosa menos venezolanos, incapaces de extenderte la mano en el exterior porque el local es mejor que tu propio compatriota, esos mismos que parecieran más bien sentirse avergonzarse de ser venezolanos.

Por otra parte, no critico aquellos que desean irse del país, sería bien caradura hablar mal de aquellos que aspiran conocer otras tierras, buscar nuevos conocimiento, formarse profesionalmente, mejorar su calidad de vida, seguridad o lo que fuera. Pero, no puedo dejar de sentir  impotencia e ira al ver a ese grupo de individuos que han vivido toda su vida en una burbuja de cristal sentirse avergonzados de su ciudad, su cultura, su idiosincrasia.

Que cómodo es hablar de inseguridad desde sus carros, desde sus casitas de más de 70 m cuadrados ubicados en urbanizaciones con circuito cerrado. Es fácil decir que todo está “podrido” cuando confiesan desconocer la otra cara de la ciudad, qué cómodo es decir que no “perteneces” sentada desde la gramita del patio de tu casa cuando hay muchos niños que ni siquiera tienen espacio para jugar.

Si quieren irse del país, por lo menos vivan realmente Venezuela para que puedan hablar de otra cosa que no sea “el Este del Este”.

Acerca de Marly

Licenciada en comunicación social mención audiovisual, Master en diseño y especialista en Marketing Digital
Esta entrada fue publicada en MarlyOC y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a “Caracas ciudad de despedida” o el relato de los que se avergüenzan de su ciudad

  1. Raul dijo:

    Muy buena tu entrada comparto totalmente tu opinion.. estaba buscando más información sobre este “documental”, quería saber si fue elaborado por estudiantes de alguna universidad como proyecto o algo así.. Me parece super patético el enfoque que tiene, muy bien se puede haber hecho un documental serio sobre el problema que en principio se plantean.. pero de ahí a presentar esa cochinada…

    • Marly dijo:

      hecho por estudiantes o no, el tratar un tema como ese tan delicado y que afecta de diferentes maneras tan a la ligera es lo más lamentable

  2. ave fenix dijo:

    Yucef Merhi • Nueva York
    Logré, después de 4 horas de transmisión interrumpida, ver el documental. Aunque me sorprendí al percibir a una juventud caraqueña muy distante y distinta de la que fui partícipe, no me fue difícil entender la causa primaria de los procesos psíquicos que en ellos configura su discurso. Si bien es doloroso escuchar lo dicho por esos jóvenes, más doloroso es leer a otros, también jóvenes, iracundos y resentidos.

    Caracas tiene muchas versiones y cada vez serán más. El hecho de haber crecido en la Parroquia de Altagracia o en Prados del Este no resta ni suma valor a la humanidad de la gente. Nuestro lugar de nacimiento es circunstancial. Lo dicho por esos veinteañeros le afectó a muchos. Minutos antes de que la versión original fuese censurada, 1400 de 1832 personas marcaron en YouTube ‘no me gusta’. De entre esas personas encontré a uno, brillante, cuya actitud crítica, perturbada por un afecto desordenado, se transformó en violencia verbal. La conmiseración quedó anonada, aniquilada, reducida a la nada. Y me pregunto, ¿por qué?, ¿qué ocurre?, ¿qué se estará sublimando…el deseo de irse?

    Irse. Ir lejos. Ser inmigrante. Ser híbrido. Ser mientras se deja de ser. Es duro. Es difícil. Sin embargo, todos, en su juventud, deberían marcharse y adquirir esa vivencia. Cúcuta, Bogotá, Georgetown, Río, no importa. Lo importante es irse y vivir la experiencia. Si no compartimos los motivos que estos muchachos exponen, es razonable. Si los vituperamos como autómatas, algo nos pasa.

    Anteayer, después de ver el video, no pude dormir. La experiencia de haber visto el documental, la creación del “Meme” en Facebook y el impacto viral que todo esto ha obtenido en sólo un día; sociológicamente es fascinante. Sin embargo, no dormí para ser testigo del vertiginoso movimiento electrónico que el documental “Caracas, ciudad de despedidas” generó. Unas horas después me tocó una larga jornada laboral, jornada que disfruté enteramente. Soy profesor en la Universidad de Los Andes y dicto la cátedra de Arte Digital, la cual fundé hace 4 años. En Arte Digital I tengo casi 50 estudiantes. Con todos, ayer, conversé sobre el problema referido en el filme. Cuando pregunté cuántas personas se “irían demasiado”, todos menos uno (que ya había estado fuera de Venezuela y fue objeto de ataques xenofóbicos) asentieron en querer irse.

    Interesante y tristemente, ninguno de mis numerosos, audacez y despiertos estudiantes, estaba al tanto del legado y biografía de José María Vargas, Rómulo Gallegos, Rómulo Betancourt, Arturo Uslar Pietri, Juan Liscano, etc. Ninguno de mis estudiantes sabía quién era Alejandro Otero. El 40% no tenía menor idea de lo que era “Miranda en la Carracay, mucho menos, de Arturo Michelena. Nadie sabía que Gertrude Goldsmith es el nombre real de GeGo. Pocos lograron identificar quién era Jesús Rafael, mejor conocido como Soto. Me refiero a estudiantes de Arte y Diseño que están entre 3er y 8vo semestre. Ninguno de ellos tiene problemas de aprendizaje. Lo que tienen es un vacío de información vasto, enorme, de grandes proporciones.

    Nuestro sistema educativo es bazofia. Si hace 15 años estaba viciado y servía para poco, ahora está ocasionando un daño que es mayor al beneficio adquirido. Curiosamente, esto lo destacó vehementemente uno de los jóvenes entrevistados en el documental. Pero, el sistema educativo no es una noción abstracta; una entidad ministerial y misteriosa; o un conjunto de libros en desuso. Nuestro sistema educativo son mujeres y hombres al serivicio del “saber” y del “país”. Mujeres y hombres, mayormente jóvenes, sin herramientas ni vocación pedagógica, que recibieron una instrucción mutilada y añeja. Mujeres y hombres desganados sostenidos por un sueldo mísero e indigno. Yo, por ejemplo, lo que percibo por un mes de trabajo no alcanza (y no exagero) para hacer un mercado. Otro “detalle” es que desde que comenzó este semestre no me han pagado. No porque la Universidad carezca de recursos para sostener mi ínfimo suledo, sino porque la “burro”cracia es tan compleja que, a dos meses de actividades, la vicerrectora no ha logrado firmar los papeles de los profesores que ingresaron recientemente.

    Otra situación. Hace poco me armé de valor y solicité apoyo a Banesco para obtener una computadora y costear un proyecto que se va a presentar en el Museo de Arte de Los Ángeles. La publicidad que iban a recibir era más que considerable. De igual modo, les ofrecí una obra de arte en calidad de donación por el simbólico aporte. Esa computadora iba a ser del provecho de todos mis estudiantes ya que nuestras máquinas, aunque no son vetustas, no pueden ejecutar programas como Finalcut Pro, Audacity, etc. Banesco, después de tomar un mes para emitir una respuesta, se negó aludiendo a otras “necesidades” más tradicionales.

    Entonces, con una educación deleznable, una cultura evanescente y la (omni)ausencia de apoyo institucional, ¿qué hacemos?, ¿cómo lo hacemos?, ¿cómo curamos la demencia que nos adolece día a día, año a año, siglo a siglo?

    Estamos incrustados en una realidad difícil, compleja y circunstancialmente desbalanceada. Aún así, hay que discutir y tratar estos problemas para que no nos “vayamos demasiado” o estemos -todos- soñando con “irnos demasiado”. Hay que impedir el desmoronamiento moral, institucional y humano, de todo un país y su acervo histórico. Entablar un diálogo activo, colectivo y masivo, con cordura y compasión; con un profundo conocimiento de nuestra historia, nuestros conterráneos y nuestros alrededores. Hay, en definitiva, que hacer algo.

    me gusto este comentario y lo copie ojala le guste es de un profesor venezolano que lucha con la burro cracia publica y privada

    • Marly dijo:

      gracias por compartirlo, es una opinión muy acertada y que nos sirve para reflexionar. Comparto eso que el profesor expone sobre la educación vacía, eso es lo que veo cuando veo a jóvenes que se están “formando” y no tienen noción de lo que estudian, ni de la responsabilidad que tendrán en sus manos en un futuro, se conforman con lo que dice Google y ya, en mí carrera (comunicación social) lo vi y lo sigo viendo y es lamentable que eso pase, no soy muy sabia, pero intento aprender e indagar sobre las cosas que no sé

  3. País de despedidas
    Jorge Ramírez Fernández

    Jueves, 17 de mayo de 2012

    La polémica originada por el video documental “Caracas, ciudad de despedidas” retrata fielmente al pobre país en que nos hemos convertido. Aun cuando, es lamentable la escasa capacidad de expresarse en forma clara y coherente de jóvenes que, con total seguridad han tenido y tienen la oportunidad de estudiar en instituciones de prestigio, y que igualmente manejan desde su mas tierna infancia las más modernas herramientas de comunicación que la tecnología ha creado; no quedan dudas del fondo de lo que quieren decir.

    El país de violencia e inseguridad en que se ha transformado Venezuela, donde el obtener éxito profesional o económico se convierte en elemento que aumenta ostensiblemente el riesgo de ser secuestrado, atracado, escarnecido, insultado y asesinado. Y claro, un país donde los ministros mas importantes han sido señalados de estar inmersos en el mundo del narcotráfico, sin que ello motive la más mínima investigación es un país que se fue a la mierda.

    Cuando vemos que policías activos se dedican a cometer toda clase de delitos con total impunidad, y que sólo cuando las víctimas son personajes de notoriedad insoslayable, son procesados los responsables, quienes disfrutan de todas las comodidades posibles.

    En Anzoátegui acabamos de conocer el caso de un taxista que fue secuestrado y asesinado por ex policías que se encontraban arrestados en la Comandancia General de la Policía Estadal, y se les permitía salir a cometer fechorías, sin que hasta ahora tengamos noticias de que se haya responsabilizado a alguien por esta irregularidad. Seguramente el Gobernador Tarek W. Saab está demasiado ocupado en el gimnasio como para ocuparse de darle a los ciudadanos una explicación.

    Hay demasiados elementos para discutir largamente sobre las motivaciones que tienen los jóvenes para desear irse lo mas lejos posible de Venezuela, Y no las bobaliconas burlas del caricaturesco presentador del programa de Venezolana de Televisión que pretendió ridiculizar a los jóvenes que se expresan en el video. Lógicamente, a nadie del gobierno le interesa que esos temas se discutan públicamente. La cloaca en que ellos se desenvuelven ha convertido a Venezuela en un país de despedidas.

    jorgeramirezfernandez@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s