Lumpias, chinos y un chaparrón

Plaza Belgrano, Buenos Aires. Foto: Marly Osuna

Plaza Belgrano, Buenos Aires. Foto: Marly Osuna

Eran aproximadamente las 6 de la tarde cuando llegamos a la Plaza de Belgrano, a unas pocas cuadras del Barrio Chino de la ciudad de Buenos Aires, con la esperanza de vivir la llegada del año nuevo a lo oriental, ya que, desde el sábado 9 de Febrero se había instalado todo un festival con música, comida, artistas, actos folklóricos para tal magno evento.

Foto: Marly Osuna

Foto: Marly Osuna

Un artista revelación traído directamente de China, era el encargado de amenizar el evento en ese instante, mientras  los curiosos recorrían los pequeños tarantines distribuidos por la plaza, repletos de gatitos de la suertes, bebidas exóticas y platillos como llumpias (arrolladitos primavera), brochetas de cerdo, tallarines y roles de sushi.

Aunque el lugar no se daba a basto, y el escenario principal se había quedado sin luz antes que la segunda estrella del día pudiese terminar su primera canción, los asistentes parecían animados, descubriendo aromas, sabores y ritmos tan particulares y distintos a los acostumbrados para una sociedad donde lo que domina es el asado, las empanadas y pizzas.

Foto: José Hidalgo

Foto: José Hidalgo

Como se iba desarrollando la cosa, parecía que iba a ser una linda noche, que seguiríamos disfrutando de la cultura oriental, hasta fue posible fantasear con un gran cierre de fuegos artificiales, digno de los inventores de la pólvora.

En vez de eso, nos llego el agua sin la serpiente, porque tras varios días con temperaturas de mas de 28 grados y elevado porcentaje de humedad, no era para menos la mini tormenta que se produjo, que terminó en segundos con el festín.

cercanías de la Plaza Belgrano, Buenos Aires. Foto: marly Osuna

cercanías de la Plaza Belgrano, Buenos Aires. Foto: marly Osuna

La fuerza del viento agitaba como si nada a los frondosos arboles de la zona y por poco no vuela por el aire los puestos que quedaron sin poder reaccionar ante el aguacero.

Como de costumbre, pocos fueron los minutos que transcurrieron para que las calles parecieran pequeños ríos caudalosos, en especial por tratarse de la zona de Belgrano.

Sin embargo, nada igualó a la fuente improvista que surgió del drenaje, causando asombro a un grupo de personas que se encontraban a escasos metros del inesperado espectáculo, esperando que cesara la lluvia.

Foto: Marly Osuna

Foto: Marly Osuna

Acerca de Marly

Licenciada en comunicación social mención audiovisual, Master en diseño y especialista en Marketing Digital
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